sábado, 4 de abril de 2009

Vesre



¿Y si subimos?, ¿dónde crees que llegaremos? Atravesemos el espejo, fenómeno-umbral, para romper el límite entre este mundo y el especular. Al otro lado dicen que hay ese "País de las maravillas", pero si no... siempre tú y yo podremos inventarlo...



[Imágenes de Chema Madoz: www.chemamadoz.com]


martes, 31 de marzo de 2009

Elijo la vida ¿y tú?


Mujer transitoria, ser viviente ahora, un efímero y pasajero tiempo, un soplo soy y en el aire me pierdo. Ente singular y concreto, mengana como otra cualquiera que sea fulana. Soy nomás que un instante marcado por el segundero del gran reloj que mide lo que sea que sea el Tiempo. Pero ahora, en este relámpago temporal que el mundo me brinda, quiero ser todo lo que ser pueda, vivir de hecho como si el relámpago ahora mismo se extinguiera. Pues si la apatía asola mi alma y el cuerpo abandono, seré solo una muerta, pero Querida Muerte... sepa usted que mientras yo esté viva no bailaré su danza mortífera...

Mateo 22, 14. (La vida es mi elegida).

domingo, 29 de marzo de 2009

viernes, 13 de marzo de 2009

De la transmigración



Consideraba un cuento absurdo y del todo inverosímil eso que llaman metempsícosis. Nada que no pudiese comprobar a través de sus sentidos merecía para él la consideración de verdad o posible verdad. Él era de esos que necesitan ver para creer. Por eso se burlaba de aquellos que creían en la reencarnación de las almas, ridiculizaba a quienes estaban convencidos de que los espíritus viajan y son capaces de encarnarse en otros cuerpos, en materias de las que acaban siendo su sustancia. Sólo los descubrimientos de la ciencia merecían a sus ojos un juicio positivo, un juicio que les otorgaba verdad y validez universal. El trillado pero inestable argumento de “está científicamente comprobado” era en su boca argumento de autoridad. Para él los filósofos que cuestionaban la sacrosanta palabra del científico eran unos insensatos, insolentes mequetrefes que no comprendían las complejas formulaciones de esos divinos y sabios hombres de ciencia.
Patochadas, sandeces y majaderías eran los calificativos que arrojaba contra los cuentos mitológicos. Uno de los que más sufría su tono burlesco y sus descalificaciones era, como hemos dicho, eso de la metempsícosis. ¿Cómo el alma, que ni siquiera sabemos qué es y qué pinta si es que es y pinta algo en nosotros, puede moverse de un cuerpo a otro a su antojo o al antojo de la muerte? Quienes en la reencarnación de las almas creían no eran más que unos estúpidos, unos ingenuos que no pensaban y que nada de lo que otros les contaban se atrevían a cuestionar.
Sin embargo, hay dudas que no quedan impunes. Un día ese supuesto engaño, que lo era porque sus cinco sentidos tradicionales no se lo mostraban como verdad, se convirtió para él en la Verdad absoluta, en aquello de lo que aun queriendo no era capaz de dudar. Aquel día, en aquel instante, todo cambió para ese hombre incapaz de creer en lo que no podía ver. Su alma, en el momento de conocerla, decidió exiliarse. Sentía que su patria no era ya la patria en la que nació. Su hogar era ese otro cuerpo, la fiel representación a su juicio del cielo o del paraíso. Pero entonces nadie creyó sus palabras, todos lo tomaron por loco. Nadie le escuchó cuando por las calles gritaba convencido que las almas son capaces de transmigrar en vida. Nadie le creyó, pues su sensación sólo para él era indubitable, sólo él sentía su alma fuera de sí, sólo él sabía que su alma había emigrado hacia un país llamado Ella.


martes, 17 de febrero de 2009


- Margarito: Te quiero
- Margarita: Te quiero
- Margarito: ¿Llamamos a una abeja?

jueves, 12 de febrero de 2009

Ser inmortal

25 años sin tu presencia viva en este mundo. Mas tú, ser inmortal, vives aún en tus vívidas palabras, renaces, brotas, resucitas y recuperas la vida que mortalmente tenía como destino la ausencia corporal. Pero estás aquí, encarnado en las letras a las que tú mismo diste vida, son ellas las que ahora nos traen tu luz, son el haz del foco revelador que tú fuiste, las huellas de tus pisadas, el rastro de los senderos que genialmente recorriste. Te serviste de una imaginación límpidamente impura, infantil y juguetona, terrena y metafísica, bailando entre los registros de variadas lenguas, inventando mundos en los que comunicarse era una cuestión de música y glíglico.
Abriste ventanas que nadie se atrevía abrir, y para ver otros horizontes nos limpiaste a conciencia los ojos. Pero querido Julio, perdona por hablar en pasado, perdona porque no es pasado sino presente continuo, gerundio acaso, porque sigues sorprendiendo a tus amigos-lectores, regalándonos más palabras tuyas, escritos que escondías para que sin buscarlos alguien los encontrase un día cualquiera. ¿Encontraría a la Maga? Quizá la Maga te encontró a ti, tal vez tú a través de ella a muchos nos encontraste y jugando a la rayuela muchos a ti te encontramos.
Gracias por dejarte encontrar.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Juntando palabras de ADARES


Me enamoré sin permiso,
me enamoré de tus palabras,
del vuelo de papel
y de los romances que
por la luna tropezaban.
Me enamoré
como amante que pierde el norte
dejando huellas que no disimulan.
Me enamoré sin permiso,
pero tampoco me hizo falta.
Me enamoré
de tus disparates del lado izquierdo,
de tu voz a días triste,
de tus letras escritas a lápiz,
de la práctica que sin soltar el asa
hacías con tu idioma la palabra.
Te atreviste a ser palabra
y yo, enamorada, sin riesgos para el futuro
la sangre no sentí talada.
Me enamoré sin permiso,
ya lo dije,
fueron más de cinco días sin mí,
esperanzas sacrificadas después del amanecer
en un reñido patíbulo.
Y la curva que no mira,
y el rumbo que desnortado
se sigue acumulando.
Sí, me enamoré,
lo hice sin permiso,
pero ahora escucho
la última palabra de los árboles,
me dicen que el amor no estuvo,
y sin embargo a mí me suenan
estas mariposas de oír.


Porque a mí también me gusta la idea. Porque "me gusta imaginar a un “ADARES” de bronce sentado en el Corrillo eternamente y a los niños preguntando a su padre quién es ese señor de las barbas... Un sencillo homenaje para quien fue un poeta sencillo y un amable ser humano unido al Corrillo por un verso." Santiago Juanes (La Gaceta Regional, 6 de febrero de 2001)